martes, 9 de marzo de 2010

"7 Poemas" de Adolfo Arenas


Picnic

El mapa de tu amor
lo escondiste bajo
un picnic
una noche
en un parque
con monumentos
en zungas y verdes
elefantes de fauna
flotando entre senderos
caminamos lentamente
la nada turbia
aromas del pasto
vuelan y silban
se llevan el tiempo
lo emigran fríamente
tapados de luz negra
los lobos custodian
la noche
el picnic
las zungas.

Cura

Un ramo de
raperos rubios
en la maceta de las bananas redondas.
Un oso panda que pase
la noche sin dormir,
tocando un stradivarius
por el jardín eléctrico.
Seis pastillas de canción
robadas a un niño sin dientes
(en el living de un
mono ambiente)
remedios contra el
insomnio musical.

"Museo" de María de la Paz Garberoglio


IV

Elevados
a una especie de rito
o viento que unió
nuestra venida
a unas campanas.
Como perfume
de lo que dijimos
(a todos) que éramos,
el premio de levantarse
frente a otros.
Vestidos con una ropa rara,
se caía todo el tiempo.
Nuestros rostros
me recordaban a alguien
que no conozco,
que dibujé cayéndose
de un árbol.
En eso preguntabas
por qué no soy
la gente que vino para verte.
(Sólo pude contestar para mí
que aún no somos los mismos
ni vivimos como nuestros padres).
Fue gracioso vestirme de árbol
con una ropa sin horas,
un perfume.
Una imagen del árbol
que quise ser,
pero llovía demasiado.

IX

¿El pasado
es cubrirse de milagros?
Un sitio donde me visto
es la demencia.
Cada pájaro inmune
a la gran mudanza,
que se saca las vendas.

"El Honbre" de Daniel Schiavi


Octubre

Si es octubre, es rojo.
Como la sandalia roja de mi madre.
Promesas y autocine.
La promesa de ser otro: perpetuamente renovada.
Las películas que uno se sienta a ver de sí mismo: autocine.
¿Cómo se han probado los metales?
¿Con la lenguas rasposas del animal o las lenguas limadas del hombre?
¿Qué tipo de pieza, autónoma e integrada a la vez, construimos?
Barrera Oro y Daverio: chapitas.
Labat, fuera de juego.
Atravesamos un campo magnético, y así quedamos.
Y con el tiempo, todos locos.

Agua Café

AGUA.CAFÉ.
Aprender ruso y cingalés.
El cuerpo duerme, toma lo suyo, descansa.
Adelante,
la epopeya de un día más.
El traje corto y
la mente holgada,
santificada por
la aparición de una enzima buena.
Que une y dispersa.
Mis amigos duermen.
Los anillos corren por las alcantarillas.
Son grandes.
Estamos formando un círculo.